Lilí Álvarez, primera mujer española que participó en unas Olimpiadas (1924).


Elia María González-Álvarez y López-Chicheri, más conocida como Lilí Álvarez, (Roma, 9 de mayo de 1905 – Madrid, 8 de julio de 1998) fue una polideportista, escritora y periodista española. Pionera del deporte español, fue la primera mujer española que participó en unas Olimpiadas.

Practicó numerosos deportes, destacando como tenista y patinadora, aunque también practicó esquí, alpinismo, equitación, billar y pilotó coches de carreras. Fue una pionera del deporte femenino español y​ la primera mujer deportista española que fue convocada a unos Juegos Olímpicos: los de invierno de Chamonix de 1924, que finalmente se perdió por lesión. Pudo sin embargo acudir a los Juegos Olímpicos de París de 1924. También fue una de las primeras mujeres en cubrir noticias deportivas publicando sus primeras crónicas deportivas entre 1926 y 1937 en revistas europeas y entre 1964 y 1968 en la revista Blanco y Negro y el diario ABC.​ En 1998 recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo aunque falleció y la recogió su familia a título póstumo.​ Desde 2017 el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades de España en colaboración con el Consejo Superior de Deportes convoca el Premio Lilí Álvarez de periodismo deportivo.

Nació en el hotel Flora de Roma (Italia) durante una larga estancia de sus padres. Pertenecía a una familia pudiente y fue bautizada en San Juan de Letrán. Su madre tenía una salud delicada y por ese motivo vivían habitualmente en Suiza donde se crió. En este país el papel de la mujer era más avanzado que en España por lo que pudo empezar a hacer deporte desde pequeña. Practicó billar subida a una silla, cuando era niña y no llegaba aún a la mesa; con cuatro años aprendió patinaje sobre hielo, obteniendo, más tarde, victorias en Saint-Moritz. Entre sus deportes también estaban la equitación, el esquí alpino, el automovilismo y, sobre todo, el tenis.

En 1934 Lilí Álvarez se casó con el conde de Valdéne, un aristócrata francés. En 1939, perdió a su único hijo y la pareja pronto se separó. Volvió a su hogar en España en 1941 donde continuó activa en los deportes y comenzó a escribir sobre temas relacionados con las mujeres y temas religiosos.

Fundó en 1960, junto con otras mujeres (María Laffitte y Pérez del Pulgar, Consuelo de la Gándara, Elena Catena Lopez, María Salas Larrazábal, Pura Salas Larrazábal, Concepción Borreguero Sierra, María Jiménez de Obispo el Valle) el Seminario de Estudios Sociológicos de la Mujer (SESM) con el objetivo de ser un espacio de reflexión, diálogo e investigación sobre las mujeres en España. Perteneció a él hasta su desaparición en 1986.

Participó en la fundación del partido Izquierda Democrática Cristiana en 1965. En 1968 fue invitada por el Ministerio de Asuntos Exteriores a Teherán para hablar sobre la eliminación de la discriminación de la mujer.

Aunque la fama deportiva de Lilí Álvarez está asociada al tenis, este nunca fue su deporte preferido, sino los de invierno. Aprendió a patinar con 4 años en Suiza y en 1917, con 12 años, gana su primer campeonato de patinaje en Saint-Moritz, superando a la campeona francesa Melle Joly. Repetiría triunfo en 1921 obteniendo la Medalla de Oro Internacional de patinaje.

Es convocada por la delegación española de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de Chamonix de 1924; sin embargo, una fuerte lesión hace que se centre en el tenis, abandonando definitivamente el patinaje. No obstante, en 1940, retoma la práctica de deportes de invierno y gana el Campeonato de España de Esquí Alpino.

Continuó practicando otros deportes y compitiendo en esquí, hasta que un problema con la federación la apartó de la competición: en Candanchú, en 1941, acusó al jurado de machismo cuando la federación decidió dejar esperando a las mujeres mientras los hombres participaban. Su protesta fue considerada como "ofensa a España" y decidieron expulsarla. Al poco tiempo volvieron a admitirla pero ella decidió abandonar la competición y dedicarse a este deporte de forma personal.

En 1924 decide participar en el Campeonato de Cataluña de Automovilismo a los 19 años, consiguiendo su primer y único título en este deporte al comprobar la poca competición que había. Sin embargo, la importancia de este triunfo se debió a que es la única mujer en haber conseguido un trofeo en categoría masculina puesto que no había competición femenina.

Fue asesora deportiva de la Sección Femenina de Falange y una de las primeras formadoras de profesoras de Educación Física.

Lilí Álvarez fue una pionera en el tenis femenino español y fue la jugadora más dominante de su país en el 1920. Entre 1926 y 1928 consiguió tres finales consecutivas en Wimbledon. En 1929 Álvarez hizo equipo con la jugadora neerlandesa Kornelia Bouman para ganar el título en dobles femeninos en Roland Garros. Dos años antes, perdería el título de dobles mixto formando dúo con Bill Tilden.

El primer torneo que ganó fue el campeonato de Ginebra en 1919 con 14 años. En los Juegos Olímpicos de París de 1924, participó en dobles femenino junto a Rosa Torras, siendo las dos primeras mujeres deportistas en unos Juegos Olímpicos de verano. Y con José Miguel Fernández Liencres jugó en dobles mixto, llegando hasta cuartos de final.

Lilí Álvarez tuvo una brillante actuación en los torneos franceses de tierra batida celebrados en la Costa Azul. Campeonatos como Montecarlo, Cannes, Niza,8​9​ Menton o Le Tonquet (París),​ fueron torneos habituales en el palmarés de Lilí durante casi toda la década de los 20 y principios de los 30.

En Inglaterra conquistó en 1926 el torneo de Beckenham,​ derrotando en la final a la octocampeona del Abierto de Estados Unidos Molla Mallory, y sería preludio de su buena actuación en el torneo de Wimbledon.

En 1930, Lilí Álvarez ganó el torneo de Roma, campeonato considerado como el tercero más importante de Europa; ninguna española logró alzar la copa de campeona hasta que lo hizo Conchita Martínez en 1993. En invierno viaja a Sudamérica donde gana los torneos de Río de Janeiro​ y Buenos Aires.​ Tras una recaída en su rendimiento que la lleva a retirarse en 1932, vuelve a reaparecer en 1937.

Lilí Álvarez ganó dos veces el Campeonato de España de Tenis, en 1929​ y en 1940, cerrando así su carrera tenística un año después tras ganar la final del torneo de Santander (1941).

Lilí Álvarez ganó 40 torneos individuales, 19 en dobles y 21 en mixtos; venció además a las mejores jugadoras de su época como Suzanne Lenglen, Molla Mallory, Cilly Aussem, Helene Contostavlos, Simonne Mathieu o Lucia Valerio, y el diario Daily Mail londinense consideró a Lilí Álvarez una de las diez mejores jugadoras de tenis desde 1926 hasta 1931. Durante el binomio 1927-1928 fue considerada la segunda mejor jugadora del mundo después de Helen Wills. El juego de Álvarez fue inusualmente atrevido. Sin embargo, en España no fue reconocido su mérito tal y como ella misma confirmó en una entrevista realizada en 1988:

"Yo fui tres veces finalista en Wimbledon, cosa que no lo ha sido nunca ningún español varón... Ya ves, el homenaje que no me hacen en España me lo tributan allí."

Sonríe, pero lleva por dentro la espina, bien clavada, del olvido de sus compatriotas:

"Ese olvido es debido a que los varones son muy importantes en España. De ellos hablan y de lo mío nadie dice nada."

En 1931 fue la primera tenista en utilizar falda-pantalón un vestuario considerado escandaloso para la época- primero en el Roland Garros en París posteriormente en el torneo de Wimbledon con un diseño creado expresamente para ella por la diseñadora Elsa Schiaparelli.

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