Amparo Poch y Gascón, escritora, médica y libertaria cofundadora de la revista Mujeres Libres.


Amparo Poch y Gascón (Zaragoza, 15 de octubre de 1902 - Toulouse, Francia, 15 de abril de 1968) fue una escritora y médica activista antifascista y libertaria española, cofundadora en 1936 de la revista Mujeres Libres. Se especializó en puericultura y realizó una gran labor educativa entre las clases sociales más modestas para evitar enfermedades de tipo venéreo.

Hija primogénita de José Poch Segura y de Simona Gascón Cuartero, fue bautizada en la Parroquia de Santiago el 18 de octubre de 1902 con los nombres de María de los Desamparados y del Pilar. En otros documentos aparece como María del Pilar Amparo. Tuvo cuatro hermanos, José María (1904), Fernando (1906) Josefina (1912) y Pilar (1912) ​ La familia vivió hasta 1916 en la calle Pignatelli, 57, de Zaragoza. En 1916 José Poch ascendió a teniente de pontoneros y tuvo derecho a disfrutar de una vivienda en los pabellones militares del Cuartel de Sangenis, Ingenieros y Pontoneros, en la calle Madre Rafols, 8. Amparo Poch tuvo una pequeña consulta para mujeros, niños y niñas en esa dirección. Amparo Poch se casó civilmente con Gil Comín Gargallo el 28 de noviembre de 1932 en Zaragoza. Entonces Gil tenía 33 años y trabajaba como oficial de banca. Era licenciado en Filosofía y Letras, Bellas Artes y Derecho. El matrimonio duró poco tiempo.

A mediados de los años treinta el compañero sentimental de Amparo Poch fue Manuel Zambruno Barrera. Era escritor, poeta y pertenecía al sindicato del metal de CNT. En julio de 1936 estuvo en asalto al Cuartel de la Montaña. Fue redactor de la prensa confederal y corresponsal en los frentes de Madrid.

Entre los años cuarenta y sesenta su compañero sentimental fue Francisco Sabater.

Cuando Amparo Poch le pidió permiso a su padre para estudiar Medicina su padre le dijo:

No es carrera propia de mujer.

Magisterio

Debido a esa oposición de su padre estudió Magisterio en la Escuela Normal Superior de Maestros de Zaragoza entre 1917 y 1922. Se licenció con premio extraordinario en la sección de Ciencias.

Medicina

En 1922 siguiendo su verdadera vocación se matriculó en la Facultad de Medicina de Zaragoza.

En varios artículos denunció la burla, el desprecio y la falta de respeto que inspiraba a los hombres la mujer sabia. También criticó la indiferencia de los profesores y de los claustros universitarios.

Se licenció en 1929 con matrícula de honor en todas las asignaturas (28 matrículas de honor). En su promoción se licenciaron 97 hombres y 2 mujeres.

Fue la segunda mujer en licenciarse en la Facultad de Medicina de Zaragoza. El 21 de septiembre de 1929 tomó parte en las oposiciones al Premio Extraordinario de licenciatura del curso 1928-1929, en el que los aspirantes eran 6 hombres y ella. Por sorteo salió elegido el tema Valor diagnóstico del examen del líquido cefalorraquídeo. Por unanimidad el tribunal otorgó el Premio Extraordinario de su promoción a Amparo Poch.

Tras la guerra civil su padre intentó borrar todo su expediente académico. En el Archivo de la Escuela Normal Superior de Maestras de Zaragoza Amparo Poch aparece con el número 60 en el índice del libro 5824 del curso 1916-1917. Sin embargo, el expediente correspondiente a ese número desapareció y la hoja con sus datos fue arrancada.

En el Colegio Oficial de Médicos de Zaragoza desapareció la documentación de Amparo Poch, de la que solo se conservó una ficha por la que se sabe que fue vicesecretaria del Colegio de Médicos hasta 1934, fecha en la que se trasladó a Madrid.

En el curso 1923-1924 obtuvo matrícula de honor en la asignatura de Lengua alemana para Medicina impartida por la Escuela Superior de Comercio de Zaragoza.

Novelista

En 1923 se editó su novela breve Amor. Su protagonista Amor Solís (alter ego de Amparo - Amor) es una pintora que se mueve entre la lucha del obrerismo y el pistolerismo del momento. Es una novela en parte autobiográfica donde glosa sus creencias. Desvela el impacto entre los estudiantes de las ideas anarquistas como rebeldía e inconformismo.

El prólogo es de Gil Comín Gargallo, con el que Amparo Poch se casó civilmente el 28 de noviembre de 1932 en Zaragoza.

Médica

Terminó la carrera de medicina en septiembre de 1929 cuando tenía 26 años. Obtuvo el Premio Extraordinario de licenciatura el 26 de septiembre de 1929.

El 3 de octubre de 1929 se inscribió en el Colegio de Médicos de Zaragoza.

Los anuncios que insertó en el periódico La Voz de Aragón decían:

Consultorio médico para mujeres y niños. Consulta de tres a seis. Especial para obreras, de doce a una.

13 de octubre de 1929. La Voz de Aragón.

Amparo Poch Gascón ha trasladado su Clínica Médica para mujeres y niños a la calle Cerdán, 30, segundo. Horas de consulta, de 3 a 5. Especial para obreras, de 6 a 7

30 de abril de 1930. La Voz de Aragón.

En 1932 vivía en la calle Torre Nueva, 40-42 de Zaragoza.

Trabajó en la prevención de la enfermedad y en la promoción de la salud. Puso en marcha programas de educación sanitaria para mujeres obreras y desarrolló una gran labor en la sanidad infantil para reducir las altas tasas de mortalidad de la época.

En diciembre de 1931 publicó la Cartilla de Consejos a las Madres destinada a los cuidados que debía observar la mujer durante la gestación y la lactancia. Esta cartilla fue galardonada en el II Concurso de premios del doctor Borobio por su divulgación pedagógica en la protección de la infancia.

El 3 de mayo de 1934 se dio de baja en el Colegio de Médicos de Zaragoza y se trasladó a Madrid. Vivió en la calle Mayor, 71 y en la calle Hermosilla, 74.

En octubre de 1935 abrió una Clínica Médica para mujeres y niños en la calle Libertad, 34, en el barrio Puente de Vallecas de Madrid.

Atendió la consulta de la Mutua de Médicos de la CNT, del Sindicato Único de Sanidad, en el cual militaba.

Mujeres Libres

En 1936 junto a Lucía Sánchez Saornil y Mercedes Comaposada fundó la revista Mujeres Libres, portavoz de la Federación Mujeres Libres, en pro de la liberación de la mujer obrera. Era una revista para mujeres y escrita por mujeres. Vetó la colaboración de hombres, a excepción del artista Baltasar Lobo, que era ilustrador y maquetista de la publicación.

En mayo de 1936 apareció el primer número de la revista. El editorial decía:

... encauzar la acción social de la mujer, dándole una visión nueva de las cosas, evitando que su sensibilidad y su cerebro se contaminen de los errores masculinos. Y entendemos por errores masculinos todos los conceptos actuales de relación y convivencia: errores masculinos, porque rechazamos enérgicamente toda responsabilidad en el devenir histórico, en el que la mujer no ha sido nunca actora, sino testigo obligado e inerme... no nos interesa rememorar el pasado, sino forjar el presente y afrontar el porvenir, con la certidumbre de que en la mujer tiene la Humanidad su reserva suprema, un valor inédito capaz de variar, por la ley de su propia naturaleza, todo el panorama del mundo. ... que miles de mujeres reconocerán aquí su propia voz, y pronto tendremos junto a nosotras toda una juventud femenina que se agita desorientada en fábricas, campos y universidades, buscando afanosamente la manera de encauzar en fórmulas de acción sus inquietudes.

La educación y la capacitación profesional eran premisas determinantes a la hora de conquistar los derechos de la obrera en el ámbito de una formación libertaria. Su objetivo era la emancipación de la mujer de la esclavitud, de la ignorancia y de la sumisión sexual.