Agnès Varda, actriz, directora, guionista, artista francesa, feminista.


Agnès Varda nacida con el nombre de Arlette Varda (Ixelles, Bélgica, 30 de mayo de 1928 - París, 29 de marzo de 2019) fue una actriz, directora, guionista y artista cinematográfica francesa, la gran voz femenina de la Nouvelle Vague​ y una de las pioneras del cine hecho por mujeres y del cine feminista. Sus películas, documentales y vídeo-instalaciones guardan un carácter realista y social. Toda su obra presenta un estilo experimental distintivo. A lo largo de su trayectoria recibió numerosos premios, entre ellos en 1985 con la película Sans toit ni loi (Sin techo ni ley) obtuvo el León de Oro del Festival de Cine de Venecia, y su biografía documentada en Las playas de Agnès el Premio César en 2009 o el Premio René Clair de la Academia francesa. En 2017 recibió el Óscar Honorífico por su carrera.

Su padre pertenecía a una familia de refugiados griegos de Asia Menor y su madre era francesa.

Estudió Historia del Arte en la École du Louvre antes de conseguir un trabajo como fotógrafa oficial del Théâtre National Populairede París. Le gustaba la fotografía, pero estaba más interesada en el cine. Después de pasar unos días grabando la pequeña ciudad pesquera francesa de Sète, en el barrio de La Pointe Courte, para un amigo con una enfermedad terminal que no podía visitarla por sí solo, Varda decidió hacer una película. De este modo aparece en 1954 su primera película, La Pointe Courte, que narraba la historia de una triste pareja y su relación en la pequeña ciudad. La película fue la precursora estilística de la «Nouvelle vague» francesa.

Varda fue pionera en la apertura de la dirección cinematográfica a las mujeres. «Sugerí a las mujeres que estudiasen cine. Les dije:

"Salid de las cocinas, de vuestras casas, haceos con las herramientas para hacer películas".

Más tarde se la encuadraría definitivamente en este género, asemejándosela así a autores como Chris Marker, Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet, Jean Cayrol y Henri Colpi. Este grupo estaba fuertemente ligado a la corriente literaria del «Nouveau Roman», posicionado políticamente en la izquierda.

Varda se casó en dos ocasiones, primero con el actor y director teatral y operístico Antoine Boursellier, con quien en 1958 tuvo una hija, Rosalie Varda, creadora de vestuario y directora artística; y en 1962 se casó con el director cinematográfico Jacques Demy, a quien acompañó hasta su muerte en 1990. En la película Jacquot de Nantes (1991) Varda traza un relato de la infancia de Demy y su amor por el teatro y el cine. Le rindió homenaje también en Les Demoiselles ont eu 25 ans (1993) y L'Univers de Jacques Demy (1995). Tuvieron un hijo en común, el actor Mathieu Demy, nacido en 1972.

Su obra ha tenido un marcado carácter realista y social.

Varda dirigió una cuarentena de piezas entre cortometrajes, documentales y largos de ficción. Su formación previa en fotografía le permitió captar los pequeños detalles de la realidad que la circundaba. «La combinación de la textura documental con un desarrollo narrativo (tan utilizado en el cine realista actual) puede ser el rasgo más característico de su extensa obra, lo mismo que la irrupción de la subjetividad del autor (por medio de la voz en off, de la presencia física, del metalenguaje) en el universo objetivo que se retrata», señala el crítico Sergio Fernández Pinilla.

Su primera película fue La pointe courte, donde se observa la influencia de Rosellini. Sus primeras obras reflejan el impacto del cine francés de la Nueva Ola, destacando Cleo de 5 a 7 (1961).

La segunda fase de su obra se sitúa a partir del Mayo del 68, contagiada según la crítica del espíritu optimista de la época. La felicidad (1965), Las criaturas (1966) y Lion's Love (1969), cuestionan la rigidez de la sociedad burguesa. Destaca Una canta, otra no (1977), con un estilo jovial transformando las luchas feministas en una danza de colores kitsch.


Uno de sus trabajos más destacados fue Sin techo ni ley (1985), protagonizado por Sandrine Bonnaire, dando vida a una vagabunda que sobrevive sometida al azar. En la película cohabitaron actores y personas del lugar, siendo el germen de toda una corriente de cine realista contemporáneo, encabezado por los hermanos Dardenne y Ken Loach. Black Panthers (1968), Daguerréotypes (1975), Murs, murs (1980), Jane B. par Agnès V. (1987), Cinévardaphoto (2004), por no hablar de Los espigadores... y su secuela Dos años después (2002), están consideradas por la crítica pequeñas obras maestras del género y testimonios históricos y del paso del tiempo.

En 2017 presentó su película, Caras y lugares, realizada junto al artista JR, y en la que vuelve a plantear esa intersección entre documental, juego y exploración social de su cine. La película logró financiarse a través de un crowdfunding y el apoyo de su hija, que buscó financiación en el MoMA, el cual compró una copia para su fondo archivístico antes de que empezase el rodaje, y la Fundación Cartier.

En 2019 se presenta Varda por Agnès, un documental que refleja su experiencia como directora, brindando una visión personal de lo que ella llama «escritura de cine», viajando desde la Rue Daguerre de París a Los Ángeles y Pekín.

Wikipedia


Varda par Agnès | Agnès Varda | 2019


El Cine de Agnès Varda



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